¿Qué supone bajar a Segunda División?
El final de temporada siempre es un momento crÃtico para aquellos tres equipos que deben descender a la segunda división. Todos quieren quedarse en la liga de las estrellas o en la mejor liga del mundo. Pero los elegidos suelen ser quienes han cosechado más victorias. Resulta indiferente si el juego ha sido mejor o peor. Lo decisivo es haber metido un gol más que tu adversario. Todos temen la recta final de la temporada y nadie quiere estar en los tres puestos de abajo. Porque el infierno les espera.
La segunda división. La división de honor. Esa en la que las patadas revolotean alrededor de todos los jugadores. Las zancadillas es un apartado más del juego, los empujones la pareja de baile de cualquier delantero, el codazo, el dolor que debe sufrir cualquier lateral. La división de honor es ruda, agresiva, no sirve el toque, hay pases largos y goles alocados. Los delanteros sufren y los defensas van a la guerra. Es esa vida que ningún jugador quiere conocer.
Los campos de fútbol no tienen el mejor césped del momento. Los tacos se clavan o el jugador se resbala. Las lesiones son más frecuentes, aunque el cuerpo médico esté en pie en cada partido. No hay posibilidad para un tal Iniesta o un tal Xavi. Ya se encarga el contrario de torpedear esas piernas hasta la saciedad.
El descenso es la peor noticia que pueda tener un club, un equipo de jugadores, un cuerpo técnico… pero sobre todo es la peor noticia para una afición. En estos casos, cuando toca bajar a los infiernos, los seguidores se echan a la calle a vapulear a aquellos jugadores que no han dado su mejor juego. Se humilla al presidente del club, se pide la cabeza del entrenador, etc. En definitiva, es el caos establecido.
Cuando uno baja a la segunda división nadie te asegura que puedas subir en un año. Demasiados partidos, demasiada presión, poco presupuesto para la adquisición de jugadores, etc. Todo esto ralentiza el ascenso. Que se lo pregunten a los jugadores de la Real Sociedad. ¿Se acuerdan de este equipo? Ilustre en la primera división que perdió la categorÃa tras una penosa temporada hace varios años. Y todavÃa siguen ahÃ… luchando año tras año por un ascenso que no llega. Parece ser que el Real Zaragoza ha tenido más suerte y tras un año en los abismos, a finales de agosto, volveremos a disfrutar de su juego. ¿Y el Betis? ¿Qué será de ellos? La lucha comienza en un par de meses. Deberán hacer una limpieza de vestuario y adquirir jugadores capaces de luchar hasta la saciedad… luego, el factor suerte, también influye.
La división que nadie quiere, siempre está con los brazos abiertos, dispuesta a tragarse a aquellos equipos que no supieron hacer los deberes a tiempo. Maldades de la vida.
Tags: FUTBOL, Segunda División

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